Las últimas semanas de curso tienen algo raro y bonito. Todo el mundo sabe que el grupo se va a dispersar hacia universidades, trabajos u otras ciudades, pero nadie sabe muy bien cómo guardar lo que fue la clase.
El delegado suele terminar organizando algo: una camiseta firmada, un collage, un grupo de WhatsApp que se apagará en septiembre. Este formato conserva algo más valioso: las voces.
Cómo funciona un Mosaic de clase
Una persona crea el Mosaic y comparte un QR con la clase. Durante las últimas semanas, cada compañero añade recuerdos en privado: un vídeo en el banco del recreo, una nota de voz contando aquella excursión, fotos de varios años juntos.
Nadie ve lo de los demás mientras se está reuniendo, así que no se vuelve incómodo ni competitivo. El último día, el organizador pulsa “Revelar” y el mismo enlace que ya tiene todo el mundo abre el Mosaic completo.
Por qué gana al grupo de WhatsApp
Los chats se pierden y mueren. Un Mosaic está organizado, se puede volver a ver y está pensado para mezclar vídeos, voces, fotos y mensajes sin edición. Cuesta menos que una cena dividida entre la clase, y es lo que abrirán dentro de diez años.
Funciona igual para equipos deportivos, despedidas de compañeros de trabajo o promociones universitarias. Crea uno en getMosaic.gifts, elige “Para todo el grupo” y el flujo de revelado ya está preparado.